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lunes, 10 de octubre de 2011

Los Niños de Hoy y la Medicina Homeopática

Parte I

“En la homeopatía no se trata de combatir un síntoma con su contrario sino aliarse con dicho síntoma y, a fin de cuentas, incluso apoyarlo con alternativas similares en su intento por introducir en la vida del paciente el principio del que carece. Este era el principio fundamental en el que basaba la medicina en sus orígenes”...

Rüdiger Dahlke. “El mensaje curativo del alma”


Hace trece años atrás, cuando mi hijo mayor tenía cuatro y estaba embarazada de mi segundo hijo; conocí la Homeopatía.

Pablo tenía bronco espasmos a repetición y en ese entonces alguien me dio la idea de consultar a un médico homeópata.

Desde entonces que elijo esta medicina para mis hijos, quería evitarles remedios que revertieran transitoriamente un síntoma y les trajeran en el futuro efectos colaterales sin ninguna curación.

En ese entonces para mi entorno cercano yo era un “bicho raro”. La pregunta latente era: qué idea rara se le ocurrió a esta chica con eso de la Homeopatía. A ello se sumaba en ese entonces la elección del parto natural para mis hijos. Hace trece años atrás este tipo de partos no estaba tan divulgado como ahora y menos decir que Luci nacería en una silla de meditación en una habitación acompañado de música sagrada (esto es un capítulo para otra oportunidad).

Hoy mirando retrospectivamente estoy muy feliz de mis elecciones, siento que fueron las elecciones acertadas, porque fueron hechas escuchando mi corazón. Y también entendí que en gran parte seguir el latido interior es un camino solitario, apartado muchas veces de lo que piensa el común de la gente (por lo menos hasta ese momento).

Voy a cumplir 17 años como mamá y siento que la Medicina Homeopática me ha regalado la bendición de tener tres hijos fuertes y saludables.

Son contadas las veces que hemos tenido que recurrir a medicamentos convencionales como ser antibióticos, corticoides, antitérmicos etc. Y tengo la alegría de tener que tirar aquellos guardados en caso de necesidad y que por no usar se han vencido.

De seguro que es más fácil administrar remedios convencionales, porque a veces las tomas homeopáticas requieren el esfuerzo y la paciencia de los papás, en especial las mamás. Pero les puedo asegurar que cada vez que el niño logró superar sus síntomas con una medicina saludable, como la Homeopatía, es un regalo para el niño y la familia. Se convierte en un camino de conquistas, donde la meta es que la personita goce de buena salud a partir del mejoramiento de las defensas naturales del mismo cuerpo.

Con ello no quiero decir que ciertos medicamentos sean necesarios en ciertas circunstancias sino que muchos de ellos pueden ser reemplazados; por supuesto en las manos de un hábil especialista.

En mis inicios por la Homeopatía, conocí al Dr. Hugo Gluzman. Todos lo llevamos en nuestro corazón porque es el pediatra neonatólogo que recibió a mis hijos Luciano y Milagros. Nos acompañó en los partos naturales. Los recibió amorosamente en la concepción de un parto humanizado, donde se evita en lo posible un trato invasivo y generalizado muy común dentro de la medicina convencional (pero ello lo dejamos para otro capítulo).

Luego en mi recorrido, llegó por causalidad a nuestras vidas, el Dr. Adiel Gordon. El es el doctor pediatra homeópata de nuestros hijos. Y como buen pediatra se ha convertido en parte de nuestra familia.

El pediatra homeópata sana verdaderamente cuando es un médico de alma. Y es lo que encontramos en Adiel, en alguien que podés contar incondicionalmente.

Como en todo acto curativo, la homeopatía requiere de una profunda relación médico-paciente porque el médico tiene que tener un gran conocimiento para descubrir cuáles son los rasgos de personalidad del paciente que hace que se disparen ciertos síntomas y no otros.

Y en segundo lugar se gesta una relación con la mamá o el papá que le proporciona la medicina al niño.

Se establece una relación de mutua confianza, y eso sustenta la efectividad de la medicina.

QUIERO SUBRAYAR QUE EL HOMEOPATA, ES EN PRINCIPIO UN MEDICO QUE TIENE UN CONOCIMIENTO EN MEDICINA TRADICIONAL y LUEG EN HOMEOPATÍA. ESTO LO ACLARO, PORQUE ES UNA MEDICINA QUE DEBE ESTAR SUSTENTADA POR UN PROFESIONAL IDONEO Y RECOMIENDO QUE SIEMPRE ESTE SUJETA A SU SUPERVISIÓN DADO QUE EL SABE CUANDO SI ES NECESARIO APLICAR OTRO TIPO DE MEDICAMENTOS. HAY CASOS DONDE EL CORTICOIDE, EL ANTIBIÓTICO O EL BRONCODILATADOR SALVA UNA VIDA.

Tuve que enfrentar episodios de broncoespamos, ya por suerte superados por mi hijo mayor, o de laringitis agudas en el caso de mi hija Milagros (que transita en pocas ocasiones). Son situaciones de las cuales he aprendido mucho. Siento que puedo recurrir a la mano amiga de nuestro médico y el nos va a dar sabias soluciones. He aprendido a desarrollar la fe, la confianza, la entrega y la paciencia. Y por sobre todas las cosas a enfrentar mis miedos más profundos.

Fundamentalmente les hemos brindado a nuestros hijos una visión diferente de la medicina, sabiendo que en ellos está la capacidad de enfermarse y también de autosanarse. De la mano de la Homeopatía se le puede brindar al niño la posibilidad de autoconocerse, conocer sus capacidades y también sus debilidades.

(Esto lo desarrollaremos en el próximo artículo: “Los niños de hoy y sus emociones”).

Gracias al Dr. Adiel Gordon que nos acompaña incondicionalmente.

Gracias a su secretaria Elenita, que nos recibe con todo su amor en la tarea difícil de recibir y contener a tantas familias.

Gracias al Dr. Hugo Gluzman que nos ayudó a recibirá nuestros hijos desde una Medina humanizadora. Para que estos ejemplos de médicos sigan expandiéndose por el mundo.

Con todo mi amor. Fabiana

viernes, 24 de septiembre de 2010

En diálogo con el Maestro Interior del Niño

El niño de hoy nos sorprende por el conocimiento que trae, contactar con ellos es contactar con la sabiduría infinita.

Estos son los dibujos que ellos realizan después de una meditación con mandalas:


Por eso, nuestro rol como padres, docentes, terapeutas es poder dirigirnos a ese “Maestro o Ser interior”, dirigirnos a este sabio. Este sabio tiene el cuerpo de un niño pero su alma lleva la impronta de muchas experiencias.


Aprender a mirar al niño es aprender a respetarlo desde su propia integridad. Como adultos tenemos que aprender de ellos con verdadera humildad, sin subestimarlos porque el alma del niño comprende rápidamente. Ello no implica que dejen de ser niños, necesitan crecer y madurar y muchas veces harán sus berrinches y caprichos.


Nuestro rol como adultos e acompañarlos y guiarlos, sabiendo que estamos aprendiendo todo el tiempo y que sólo nos convertiremos en verdaderos guías cuando asumamos nuestro propio poder y maestría interior.


Y cuando asumamos este compromiso con nosotros mismos, nos transformaremos en espejos sólidos y ellos no olvidarán quiénes son: Seres espirituales viviendo en un cuerpo físico.


Esto no significa que no cometamos errores, sino que todos juntos aprenderemos unos de otros sabiendo que somos seres en continuo cambio y evolución.


Con amor Fabiana


Consultas por los Talleres de “YOGA Y ARMONIZACIÓN PARA NIÑOS”

AL 15- 4972-4261

Coordinan estos talleres:

Lic. Adriana Paoletta http://yogaymedicinaoriental.blogspot.com

Lic. Fabiana Paula Pedreira http://elportaldelarcoiris.blogspot.com

www.elportaldelarcoiris.com.ar

domingo, 19 de septiembre de 2010

¿Por Qué Han Cambiado Los Niños Y Niñas De Hoy? Conclusiones

¿Cómo Funcionan Sus Cerebros? Continuación

por Noemi Paymal

“Estamos cambiando como humanidad…Ascendiendo a nuevos niveles de Conciencia"


Los niños y niñas de hoy manejan una especie de nueva inteligencia holística, que activa nuevos patrones de aprendizaje y el funcionamiento integral del cerebro, de las mitocondrias, del ATP, del timo, entre otros; una inteligencia que recibe la información a manera de insight o flash y que liberaría la asociación antigua que creamos con la información y las sensaciones recibidas, lo que permitiría trabajar con nuevas partículas fotónicas. Este fenómeno aceleraría el proceso de que nuestro sistema de vida salga de los viejos paradigmas y se fusione con un nivel superior de conciencia. Es decir poder acceder a un sistema de ondas-partículas gracias a un aparato sensorial más desarrollado, hacia un nuevo continuum ondular holístico basado sobre fuerzas lumínicas de naturaleza bio-mórfica.


Eso explicaría que realmente estos niños y la nueva sociedad que emerge con ellos siguen nuevos patrones de aprendizaje, de sentir, de interactuar y de ser, lo cual indica que difícilmente se pueden adaptar a los sistemas educativos de antes y nos incentiva a impulsar urgentemente una r-evolución en nuestra manera de enseñar, aprender y vivir.


Como dice Teilhard de Chardin y el científico Vladimir Vernadsky: “Estamos abriéndonos a la etapa de planetización de la conciencia cuatri-dimensional mental-espiritual, de que somos un solo pueblo, que vive en un solo mundo y comparte un solo destino. En el momento en que la noosfera se haga conciente pasaremos de la condición de homo sapiens a la condición de homo noosphericus”.


Con Amor, Fabiana

domingo, 12 de septiembre de 2010

¿POR QUÉ HAN CAMBIADO LOS NIÑOS Y NIÑAS DE HOY?

¿POR QUÉ HAN CAMBIADO LOS NIÑOS Y NIÑAS DE HOY?
¿CÓMO FUNCIONAN SUS CEREBROS?

por Noemi Paymal



¿Qué herramientas pedagógicas necesitan?

Ya los niños y niñas de ahora tienen necesidades psico-emocionales y cognitivas difere
ntes a las del siglo pasado. Poseen otros modos de aprendizaje y requieren de una educación diferente que no sea lineal.


¿Por qué estos cambios tan profundos
?


Una p
arte de la respuesta es obvia: la sociedad ha cambiado, la tecnología, los medios de comunicación, el sobre-estímulo a los niños desde el periodo prenatal han cambiado; los padres han cambiado…. Era previsible que la generación entrante de niños iba a cambiar proporcionalmente, conllevando con ellos una formidable Información Sistémica Transgeneracional (IST) y campos heredados (CH), como explica la Licenciada Angélica Olvera (México, 2009) de Pedagogía Sistémica.

Los antropólogos y sociólogos proyectaban la llegada de niños más inclinados a la tecnología de punta, en cierta medida más egoístas,
individualistas, “no me importa nada”…. Tal vez en algunos jóvenes se observa algo de eso, pero en el niño pequeño, llama mucho al atención su alto nivel de empatía, su aspecto más humanista, su alto grado de percepción y sensibilidad así como también su enorme intuición. Son en su mayoría dotados de una inteligencia emocional sobre desarrollada, como lo demuestra la investigación que llevamos a cabo en Bolivia en 2006.


¿Algo más está sucediendo que un simple desfase generacional?
¿Algo más está sucediendo?

Vemos varios ejes de denominadores comunes en cuanto a los niños.

1. A nivel físico, su metabolismo está cambiando, como si su ATP proces
ara más energía con menos comida y horas de sueño. Su hiperestesia (sobre atención de sus cinco sentidos) es más alta también.

2. Su Inteligencia Emocio
nal (IE) es más desarrollada, así como de la activación del lóbulo frontal. Llama la atención su nivel de empatía, su capacidad de supra-observación y su capacidad de asociatividad.

3. Algunos poseen un nivel intuitivo fuera de lo c
omún, lo que llamamos la Inteligencia Energética o Intuitiva (IEI) debido a la facultad de estar más a menudo que los adultos en ondas cerebrales alfa y theta.

4. Algunos presentan la capacidad interdimensional o multidimensional o pluridimensional, relativa a una inteligencia capaz de conectarse con los ca
mpos mórficos (morfic fields) y a una inteligencia trascendente descrita por los doctores Gardner y Armstrong (también llamada Inteligencia Existencialista por algunos psicólogos).

5. Presentan en general las facultades de auto-desarrollo descrita por el Dr. Abraham Maslow. Es decir son autodidactas y autónomos desde temprana edad.


6. Aprenden con las diferentes inteligencias múltiples; la menos favorita la lingüística-verbal justamente es la más empleada a menudo en el
contexto escolar. Presentan en general una gran precocidad cognitiva y madurez psico-emocional.

Los caminos del aprendizaje

La información va de abajo hacia arriba, del cerebro reptil a la corteza cerebral. Por lo tanto la educación tiene que ser integral, cubriendo también las necesidades de sobre vivencia (lo físico, la seguridad
…que corresponde al cerebro reptil) y las necesidades emocionales-afectivas (que corresponden al cerebro límbico o emocional).

Luego tenemos que atender ambos hemisferios, promoviendo ejercicios que atiendan tanto al hemisferio derecho como al izquierdo, con una prioridad sobre el hemisferio derecho antes de los diez años como lo demuestra el pedagogo japonés, el Dr. Makoto Shichida (con la enseñanza de idiomas, creatividad, movimiento, contacto con la naturaleza, música, oído perfecto, arte, movimientos, muchos movimientos, jugar…)



Y recién llegamos al llamado e
l cuarto cerebro, la corteza prefrontal (dos lóbulos frontales), el más reciente, donde, como recalca la investigadora pedagoga francesa Michelle Fourtune (Marie Pré): “Aquellos que están totalmente abiertos al futuro, los que preparan acciones futuras con lucidez, planifican y reflexionan sin interés personal”. El cuarto cerebro puede trascender lo emocional y racional para precipitar al nivel material sus visiones. Acepta la diferencia, desea ayudar y compartir. Es sumamente empático.

Se puede destacar dos conceptos claves:
1. La información que proviene del exterior se propaga verticalmente al cerebro (del reptil al emocional y de emocional a la corteza) los cuales deben estar suficientemente liberados para transmitir la información a un nivel superior


2. ¿Y la información que proviene del interior? ¿Cómo la procesamos?


Los caminos de la sabiduría


Un camino (1) es el intuitivo, que corresponde a la información de índole psíquica.


El otro (2) es el trascendente que corresponde a la activación de la glándula pineal y pituitaria.


El tercero (3) se llama el camino al corazón, que corresponde a la llamada “conexión mente-corazón”. Con esto, se perfila el modus operandi de los niños de ahora, los por venir y de la nueva sociedad que emerge con ellos, el homo noeticus o noosphericus según la teoría de algunos antropólogos actuales y otros investigadores.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Los Niños de Hoy - Respetando la individualidad del Niño

“Respetar las inclinaciones naturales del niño es respetar su propia individualidad”.

Mucho se habla de los niños de estas ultimas décadas y se los conoce a través de diferentes nombres (índigo, cristal, arco iris, diamante, etc.).


Considero que categorizar a los niños es simplemente rotularlos y encasillarlos, siendo perjudicial tanto como para ellos como para sus padres.


Cuando hablamos de índigo, cristal o cualquier otra categorización, nos estamos refiriendo a niveles de evolución o frecuencias vibratorias en las que toda las humanidad esta involucrada en la actualidad en su proceso de ascensión.


Por ello cuando me refiero a los niños, el término que me viene acerca de ellos es “los niños de hoy” o “los nuevos niños”.


Siempre en todas las generaciones hubo niños que marcaron diferencias, rebeldes o cuestionadores, en su forma de ver o de pensar. En definitiva todos somos diferentes.


Pero es indudable, que “los niños de hoy” nos sorprenden con los conocimientos que ya traen en sus equipajes. En lenguaje común diríamos: ¡Que despiertos son estos niños!.


Cada niño nace con un potencial a desarrollar y como papás, docentes y terapeutas tenemos el compromiso de propiciarles caminos por los cuales puedan desplegarlo y desplegarse.


Solo tenemos que fluir en la dirección que se inclinan naturalmente, sin imposiciones, restricciones, con total respeto y sin buscar que sea el mejor. Ver a un niño que desenvuelve sus dones y sus tesoros es verlo en felicidad consigo mismo y con su esencia.


Estos niños en muchos de sus casos nacen con inclinaciones o pasiones que se observan desde muy pequeños. Nuestra tarea como adultos es acompañarlos, sugerirles sin cuartarlo; evitando en todos los casos confundir disciplina con sobre exigencia. En definitiva tenemos que ayudarlos a crear alas para que aprendan a su tiempo a volar.


No hay nada más maravilloso que ver la pasión que brota de estos niños; en definitiva es la forma que cada uno tiene de entregar su amor al mundo.


Por eso la escuela de hoy debe propiciar una diversidad que abarque todas las preferencias. Movernos en dirección a la expansión del niño es movernos en dirección a lo holístico y multidisciplinario.


Cada niño es único e irrepetible y cada uno nace con dones y talentos diferentes, algunos se conectarán con su Ser a través del arte, la música, la danza, la filosofía, el arte culinario, la ciencia, la tecnología, etc.


Abarcar todas inteligencias múltiples es abrazar una escuela holística e integradora donde todos trabajamos tras una meta común, el desarrollo del Ser.


Con Amor, Fabiana